
En un tiempo donde las historias se consumen rápido y la Navidad suele reducirse a imágenes repetidas, aparece una propuesta que invita a pausar, mirar más profundo y recuperar el asombro. ¿Por qué la Natividad?, el docudrama producido por Turning Point Productions, llega para ofrecer una perspectiva diferente sobre uno de los momentos más significativos de la humanidad: el nacimiento de Jesucristo.
Cada año celebramos la Navidad, pero ¿cuánto entendemos realmente del acontecimiento que dio origen a esta fiesta? ¿Por qué María? ¿Por qué José? ¿Por qué pastores humildes y reyes poderosos convergen en un pesebre? ¿Qué papel juegan las antiguas profecías que anunciaron el nacimiento en Belén?
Estas preguntas fueron el motor de este proyecto que, tras su lanzamiento en Estados Unidos y su paso por canales hispanos, se prepara para llegar nuevamente a América Latina en diciembre, como ocurre desde hace dos temporadas.

El reconocido pastor, autor y teólogo Dr. David Jeremiah guía este recorrido apoyándose en textos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Su aporte ofrece contexto, claridad y una narrativa que acerca al público a los detalles que muchas veces se pierden en la tradición navideña.
¿Por qué la Natividad? propone un viaje visual y emocional hacia aquella primera Navidad:
la aparición del ángel Gabriel ante María,
el trayecto de la pareja hacia una Belén abarrotada,
la sorpresa de los pastores al recibir un mensaje celestial,
la estrella que guía a los sabios de Oriente,
y el humilde pesebre donde todo comienza.
Con una puesta cuidada y estética de docudrama, la producción mantiene al espectador atento durante 76 minutos que combinan historia, arte y reflexión. La proyección en países de habla hispana está programada para el sábado 13 de diciembre, aunque distintas comunidades e iglesias podrán sumarse en fechas cercanas, integrando la película a sus actividades navideñas.
En tiempos donde la agenda diaria nos corre y la temporada navideña suele perder su sentido más profundo, este docudrama nos recuerda algo esencial: volver al origen siempre ilumina el presente. Porque entender la Natividad no es mirar al pasado, sino recuperar una historia que sigue inspirando esperanza, fe y propósito.
