Recordando el atentado donde más de 300 niños y al menos 12 docentes fueron secuestrados tras un ataque armado a la escuela católica “Saint Mary”, hecho que generó conmoción internacional y fuertes reacciones de organismos humanitarios y gobiernos extranjeros.

Según información difundida por medios internacionales, alrededor de 50 niños lograron escapar en los primeros momentos del secuestro, aprovechando descuidos durante el traslado o el cautiverio.
Las buenas noticias siguieron llegando, y confirmaron que otros 150 menores fueron liberados en una primera instancia, sin que se conocieran los términos de su liberación.
Sin embargo, aunque ya liberados, más de 130 niños permanecieron bajo resguardo de las autoridades, a la espera de definiciones sobre su regreso con las familias para el día de las fiestas.
El proceso contó con la participación de organismos humanitarios internacionales, agencias de protección de la infancia y gobiernos extranjeros, entre ellos Estados Unidos.

Según se informó, Estados Unidos brindó apoyo logístico y de monitoreo, incluyendo el uso de aeronaves de vigilancia y sistemas de observación aérea, destinados a supervisar zonas sensibles, reducir riesgos durante posibles traslados, y respaldar el cumplimiento del acuerdo humanitario.
Fuentes oficiales remarcaron que estas tareas no tuvieron carácter ofensivo, sino que formaron parte de operativos de observación y apoyo diplomático.
Por : Ivana Pereyra