En su primer día como alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani eliminó la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA) y levantó las restricciones a la prohibición del boicot contra Israel. Las medidas y disgustos se suman a un hecho inédito: Mamdani, confesionalmente musulmán y abiertamente pro-palestino, juró su cargo político sobre el Corán.
Las reacciones de los líderes locales, organizaciones civiles e incluso el propio gobierno de Israel no tardaron en llegar. En su cuenta de X el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel publicó: “En su primer día como alcalde de Nueva York, Mamdani muestra su verdadero rostro: elimina la definición de antisemitismo de la IHRA y levanta las restricciones al boicot a Israel”. Quienes están en contra de la medida afirman que debilita las herramientas municipales para combatir el antisemitismo y que amenaza la seguridad de toda la comunidad judía, con riesgo a una escalada de ataques violentos.
La definición de la IHRA contenía ejemplos de actuales formas de violencia hacia la comunidad judía, tales como negar el holocausto o negar el derecho a Israel de existir, y había contado con el respaldo de más de 40 países. La decisión se torna aún más interesante al conocer las cifras. La ciudad de Nueva York alberga una de las mayores comunidades judías del mundo —aproximadamente 2 millones de residentes— y los informes disponibles indican que la Anti-Defamation League registró 9.354 incidentes antisemitas en Estados Unidos en 2024, Según el informe anual de la ADL, ese total de incidentes —un récord desde que la organización comenzó a recopilar datos en 1979— incluye casos de hostigamiento, vandalismo y agresiones, con un incremento de 5 % respecto a 2023 y un aumento de más de 340 % en cinco años
Pese a las cifras, la decisión de Mamdani fue contundente y presentada por sus aliados como una defensa de la libertad de expresión. Asimismo, contó con el respaldo de personajes como Donna Lieberman, directora ejecutiva de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, quien la calificó como positiva para la libertad de expresión.
La controversia marca el inicio de una gestión que promete tensiones en una ciudad atravesada por profundos debates sobre antisemitismo, política internacional, diversidad religiosa y los límites entre la libertad de expresión y la protección de las minorías.
Por : Abigail Pajello
