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Colombia: Elecciones y avance de sectores evangélicos

Las elecciones legislativas celebradas el 8 de marzo de 2026 en Colombia definieron la nueva composición del Congreso para el período 2026-2030. En estos comicios, los ciudadanos eligieron a sus representantes para el Senado y la Cámara, en un proceso que marcará el rumbo político del país durante los próximos cuatro años.

Uno de los hechos más significativos de la jornada fue la desaparición del partido Comunes del Congreso. Esta organización política surgió tras el Acuerdo de Paz firmado en 2016 y representaba a los antiguos integrantes de las FARC dentro del sistema político colombiano.

Como parte de ese acuerdo, el partido había contado con diez curules garantizadas durante ocho años —cinco en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes—. Con el vencimiento de ese periodo, esta fue la primera elección en la que debían competir en igualdad de condiciones con otras fuerzas políticas.

Según los resultados preliminares de la Registraduría Nacional del Estado Civil, Comunes no alcanzó el mínimo del 3 % de la votación nacional necesario para mantener su estatus como partido político, lo que significa el fin de su representación formal dentro del Congreso colombiano.

Participación de candidatos evangélicos

En estas elecciones también destacó la participación de políticos que se identifican con la fe evangélica. Al menos 33 candidatos al Senado y la Cámara declararon públicamente su vínculo con este sector.

De ellos, diez participaron bajo el aval del Partido Conservador; nueve se presentaron con el partido Salvación Nacional —la colectividad que respaldó la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella—; y seis lo hicieron desde el Centro Democrático, el partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Los resultados reflejaron un panorama diverso, con avances importantes en algunos sectores y retrocesos en otros.

Salvación Nacional logra un avance inesperado

Uno de los resultados más llamativos fue el crecimiento del partido Salvación Nacional. Lo que hasta hace poco era considerado una fuerza política minoritaria logró posicionarse con mayor fuerza en estas elecciones.

La candidata Sara Castellanos obtuvo más de 100.000 votos, asegurando su llegada al Senado y sorprendiendo a analistas que consideraban debilitada la influencia política de los movimientos vinculados al mundo evangélico.

Liderazgos evangélicos en el Centro Democrático

Dentro del partido Centro Democrático también se destacaron dos figuras vinculadas a la comunidad evangélica.

Daniel Briceño alcanzó cerca de 250.000 votos, consolidándose como uno de los candidatos más fuertes de su partido. Su crecimiento político ha sido atribuido a su trabajo de fiscalización y a una estrategia digital que fortaleció su visibilidad pública.

Por su parte, Jota Pe Hernández obtuvo alrededor de 160.000 votos, resultado que reafirma la importancia del voto de opinión y el peso de sectores vinculados a la Iglesia Avivamiento dentro de la contienda electoral.

Un resultado histórico para la Misión Carismática Internacional

En Bogotá, la Misión Carismática Internacional logró mantener su presencia política en el Congreso, consolidando una trayectoria de más de tres décadas de participación en la vida pública.

Carol Borda, compañera de fórmula de Sara Castellanos para la Cámara de Representantes por Bogotá, consiguió alrededor de 60.000 votos, convirtiéndose en la mujer más votada de su partido en la capital.

Su campaña contó con el respaldo de estructuras pastorales de la iglesia, el apoyo de la Fundación Nazer —una de las organizaciones provida más reconocidas del país— y equipos de trabajo que reforzaron la campaña durante las últimas semanas antes de las elecciones.

Otros resultados en Bogotá

Entre otros candidatos vinculados al sector evangélico en la capital colombiana se destacan:

  • Carlos Eduardo Guevara, del partido MIRA, con cerca de 80.000 votos, manteniendo la presencia constante de su colectividad.
  • David Gerardo Cote, del Centro Democrático, quien alcanzó aproximadamente 27.000 votos.
  • Jonathan Silva, activista cristiano, con unos 25.000 votos y con posibilidades de acceder a una curul tras el escrutinio definitivo.

Por otro lado, el activista ambiental José Molina obtuvo alrededor de 4.000 votos. Aunque no logró un escaño, algunos analistas consideran que podría convertirse en una figura emergente dentro del liderazgo cristiano en temas ecológicos.


Retrocesos dentro del sector conservador

No todos los sectores vinculados al voto evangélico lograron resultados favorables. La senadora del partido Colombia Justa Libres obtuvo aproximadamente 62.000 votos y permanece a la espera de los resultados finales para conocer su situación.

Además, otras figuras tradicionales tuvieron resultados menores a los esperados. Marco Fidel Ramírez obtuvo cerca de 3.000 votos; Angelicia Narváez, heredera política del exrepresentante Carlos Acosta, alcanzó alrededor de 2.000 votos; mientras que Ricardo Arias Macías sumó aproximadamente 12.000 votos.

Estos resultados reflejan un panorama político diverso dentro del sector evangélico colombiano, con nuevos liderazgos emergentes y algunos espacios tradicionales que enfrentan un proceso de reconfiguración.