Cristianos en Política

Corea del Sur: Los evangélicos ya superan a los budistas en el país

Un reciente estudio sociológico revela un cambio significativo en el panorama religioso de Corea del Sur. Según datos publicados por Korea Research, el protestantismo evangélico se ha convertido en el grupo religioso más numeroso del país entre quienes declaran practicar una fe.

El informe indica que alrededor del 20 % de la población surcoreana se identifica como evangélica, lo que coloca a este sector por encima del budismo, que representa el 16 %, y del catolicismo, con un 11 %. Al mismo tiempo, el estudio señala que más de la mitad de la población —un 51 %— afirma no seguir ninguna religión.

Estos datos reflejan una transformación gradual en la identidad religiosa del país. Durante siglos, el budismo fue una de las tradiciones espirituales predominantes en la península coreana, con más de mil años de presencia histórica. Sin embargo, en las últimas décadas el crecimiento del cristianismo protestante ha modificado ese equilibrio.

El cambio se produce en un contexto marcado por una fuerte urbanización y una intensa interacción cultural con el mundo globalizado. En ciudades como Seúl, por ejemplo, las iglesias evangélicas se han convertido en una parte visible del paisaje urbano.

El estudio, realizado con una muestra representativa de adultos, también confirma que el porcentaje de evangélicos se ha mantenido relativamente estable durante los últimos once años, situándose cerca del 20 %. Por su parte, el budismo y el catolicismo también muestran cifras similares a las de encuestas anteriores. En contraste, el número de personas que se declaran sin religión ha crecido notablemente, reflejando una tendencia de secularización presente en muchas sociedades contemporáneas.

El desarrollo histórico del protestantismo en Corea del Sur

La llegada del cristianismo a Corea del Sur se remonta a finales del siglo XVIII. En sus inicios, la práctica religiosa se realizaba de manera discreta debido a periodos de persecución.

El protestantismo comenzó a expandirse con mayor fuerza a partir de la década de 1860, cuando comerciantes extranjeros y posteriormente misioneros occidentales comenzaron a establecer contactos en el país. A partir de la década de 1880, la presencia misionera contribuyó a la organización de comunidades cristianas más estables.

Durante el periodo de ocupación japonesa, el protestantismo atrajo a numerosos seguidores. Para muchos coreanos, la fe cristiana representaba tanto una experiencia espiritual como una puerta de acceso a la educación moderna y a nuevas corrientes culturales provenientes de Occidente. Además, las iglesias se convirtieron en espacios que fortalecían el sentimiento nacional y la organización social independiente.

Actualmente, la presencia evangélica es visible en numerosos barrios de Seúl, donde las cruces iluminadas forman parte del paisaje nocturno de la ciudad. Algunas congregaciones celebran varios servicios dominicales y ofrecen traducciones en numerosos idiomas, atendiendo tanto a ciudadanos locales como a inmigrantes y visitantes extranjeros.

Organización comunitaria y uso de la tecnología

Uno de los factores que ha contribuido al crecimiento y estabilidad de las iglesias evangélicas en Corea del Sur es su estructura organizativa basada en pequeñas comunidades o grupos de estudio bíblico. Este sistema fomenta la participación activa de los miembros y fortalece los vínculos dentro de la congregación.

Las iglesias también desarrollan programas dirigidos a jóvenes y espacios de formación espiritual que ayudan a transmitir valores y enseñanzas entre generaciones.

A esto se suma la cooperación entre distintas denominaciones evangélicas, que con frecuencia organizan eventos conjuntos, encuentros de oración y actividades públicas que reúnen a miles de participantes.

En los últimos años, además, muchas iglesias han incorporado herramientas tecnológicas para ampliar su alcance. Las transmisiones en línea, las aplicaciones móviles y las plataformas digitales permiten compartir servicios religiosos y contenidos educativos con una audiencia más amplia, especialmente entre las nuevas generaciones.

Una presencia activa en la sociedad

Las comunidades evangélicas también desempeñan un papel relevante en el ámbito social. Muchas iglesias participan en programas de ayuda comunitaria, como la distribución de alimentos, la asistencia a personas mayores y el acompañamiento a sectores vulnerables.

En situaciones de emergencia, como desastres naturales, estas organizaciones suelen movilizar recursos y voluntarios con rapidez para colaborar en tareas de ayuda humanitaria.

A través de organizaciones no gubernamentales y proyectos sociales, también trabajan en temas como la lucha contra la pobreza y el apoyo a la salud mental, contribuyendo de esta manera al bienestar de distintas comunidades.

Estas iniciativas han contribuido a fortalecer la imagen pública de las iglesias evangélicas, destacando su participación activa en la vida social del país.