Cristianos en Política

Colombia : Iglesias convocan a jornadas de oración por las elecciones de segunda vuelta

Tras una primera vuelta marcada por la polarización política, líderes evangélicos llaman a la unidad, la oración y el ayuno de cara al balotaje que definirá al próximo presidente de Colombia.

Colombia celebró una primera vuelta presidencial sin incidentes de relevancia, pero en medio de un clima de fuerte polarización política y debate sobre el futuro del país. Los resultados preliminares ubicaron en primer lugar al candidato de derecha Abelardo De la Espriella, quien disputará la presidencia en una segunda vuelta frente al candidato oficialista Iván Cepeda.

Mientras continúa el proceso de escrutinio, diversos líderes políticos y religiosos han reaccionado al escenario electoral. Desde sectores evangélicos surgieron llamados a la oración, el ayuno y la unidad nacional, enfatizando la importancia de acompañar espiritualmente el proceso democrático.

La senadora cristiana Sara Castellanos calificó la elección como un momento decisivo para la nación e invitó a pastores, líderes y creyentes a interceder por Colombia durante las semanas previas a la segunda vuelta. En la misma línea, la concejal cristiana Clara Sandoval destacó la importancia de respetar la voluntad popular y fortalecer las instituciones democráticas.

Por su parte, el presidente de la Confederación Evangélica de Colombia (CEDECOL), Héctor Pardo, señaló que las iglesias han mantenido jornadas de oración durante toda la campaña electoral y continuarán promoviendo espacios de intercesión hasta la definición presidencial prevista para el 21 de junio.

Desde distintos sectores cristianos se insiste en que, más allá de las diferencias políticas, el país necesita unidad, paz social y sabiduría para afrontar los desafíos que enfrenta. Por ello, numerosas congregaciones han organizado vigilias, cadenas de oración y tiempos especiales de ayuno para acompañar este momento de la vida nacional.

La segunda vuelta presidencial definirá quién ocupará la Casa de Nariño en los próximos años, en una elección observada con atención tanto dentro como fuera de Colombia. Mientras los candidatos intensifican sus campañas, miles de creyentes continúan orando por el futuro del país y por el fortalecimiento de la democracia colombiana.