Cristianos en Política

Nigeria: Terroristas musulmanes asesinan a un pastor luego de secuestrarlo

Redacción

El pastor Hills Emmanuel, antiguo líder de la iglesia Dunamis y fundador del Ministerio Evangélico La Maravillosa Gracia de Dios, fue asesinado tras ser víctima de un secuestro en la carretera que conecta Barkin Ladi y Bokkos, en el estado de Plateau.

El líder cristiano de origen ghanés-nigeriano fue raptado el viernes 28 de agosto junto con Gabriel Joseph Dipak, pastor de la Iglesia Apostólica de Cristo. Ambos viajaban desde Jos hacia Bokkos en una furgoneta comercial con nueve pasajeros cuando fueron interceptados por un grupo de hombres armados. Testigos presenciales identificaron a los atacantes como presuntos milicianos fulani, quienes habían montado un retén ilegal a menos de un kilómetro de los controles militares oficiales.

Tras detener el vehículo, los agresores obligaron a los dos religiosos a descender. Al resto de los ocupantes les sustrajeron dinero en efectivo y teléfonos móviles antes de dejarlos en libertad. De acuerdo con los reportes, la policía logró recuperar posteriormente las pertenencias robadas en el lugar de la emboscada.

El cadáver del pastor Emmanuel fue localizado en las primeras horas del sábado 29 de agosto en las inmediaciones de la zona del secuestro. Por su parte, Dipak continuaba retenido hasta el mediodía del sábado; sus captores ya habían establecido contacto con la familia, aunque las condiciones del rescate no habían trascendido al cierre de esta edición.

Este crimen se enmarca en una violenta jornada nocturna que dejó más víctimas en el estado de Plateau. Alrededor de las 21:00 horas, una mujer fue asesinada en la comunidad de Fang (área de Riyom) y otras dos personas perdieron la vida en Radura (área de Barkin Ladi). Asimismo, se reportó al menos un herido tras un ataque en la aldea de Chakfem (Mangu).

Las denuncias apuntan a que un mismo grupo armado perpetró esta serie de atentados, con la comunidad cristiana como objetivo principal. Estos episodios agravan la severa crisis de seguridad que azota la zona central de Nigeria, una región castigada por constantes homicidios y desplazamientos forzados. Aunque las autoridades suelen enmarcar esta violencia en conflictos de tierras entre agricultores y pastores, grupos civiles y comunidades afectadas denuncian que se trata de ataques sistemáticos y deliberados contra poblaciones de mayoría cristiana.

Según el portal Truth NIgeria, Hills y Dipak son las últimas víctimas de una ola de violencia selectiva atribuida a islamistas radicales que ha dejado 28.551 cristianos asesinados y 34.773 secuestrados en toda Nigeria desde 2019, según el Observatorio para la Libertad Religiosa en África (ORFA).