La Organización de Estados Americanos se reunirá en la 56ª Asamblea que se llevará a cabo en Panamá del 22 al 24 de junio. La Asamblea General es el principal órgano de la OEA y está compuesta por las delegaciones de todos los Estados Miembros, generalmente encabezadas por los Ministros de Relaciones Exteriores.
Si bien, en términos estrictamente legales, las resoluciones que emiten la Asamblea General o el Consejo Permanente de la OEA no son vinculantes por sí solas. Es decir, no son leyes que los países estén obligados a acatar automáticamente y no derogan ni reemplazan las leyes nacionales.
Pero, aunque no son leyes directas, las mismas se usan constantemente para legislar y gobernar. Las resoluciones de la OEA funcionan como un consenso regional que marca el estándar de lo que es aceptable en el continente. Si bien una resolución de la OEA no entra automáticamente al código penal o civil de un país, los gobiernos, legisladores y jueces sí las utilizan como la principal hoja de ruta para diseñar políticas públicas, dictar sentencias y actualizar sus leyes nacionales.
En ese sentido, lo que se busca en esta Asamblea, entre otras cosas, es realizar una declaración política que sea la base y el fundamento para todos los lineamientos en las futuras resoluciones y que esto afecte a los países miembros. El punto es que entre estos lineamientos “fundacionales” aparecen temas como la eutanasia, el aborto y la ideología de género y se presentan como derechos humanos.
Lo que pretenden con esta declaración política es:
Impulsar la ideología de género en escuelas, hospitales, tribunales y leyes de toda América.
Declarar el aborto como un “derecho humano” interamericano, eliminando toda protección legal para los no nacidos en todo el hemisferio.
Legitimar la gestación subrogada, convirtiendo a los niños en productos comerciales y a las mujeres en instrumentos biológicos para este negocio.
Abrir la puerta a la eutanasia, atacando el derecho a la vida desde ambos extremos, desde la concepción hasta la muerte natural.
Desde Cristianos en Política apoyamos la iniciativa de activistas y muchas organizaciones que se han manifestado en contra de esta “declaración” y que luchan en favor de la vida y la familia. Entre ellas está Citizen Go que lama a firmar la petición para que esta declaración política con esos lineamientos sea rechazada. El llamado es además a todos los funcionarios y representantes de los países miembros a decirle NO a esta declaración que atenta contra los valores cristianos y perjudica a las naciones.
Reacción CEP.
