Mientras los conflictos armados continúan afectando a distintas regiones de Oriente Medio, millones de personas enfrentan pérdidas humanas, desplazamientos forzados y una profunda incertidumbre sobre su futuro. En ese contexto, líderes cristianos que trabajan en la región aseguran estar observando un creciente interés por la fe cristiana entre personas provenientes de contextos musulmanes.
Uno de ellos es el pastor Georges Houssney, fundador de Horizons International, quien ha dedicado más de cinco décadas al trabajo misionero entre comunidades musulmanas, especialmente entre el pueblo kurdo.
Durante un encuentro realizado en Seúl, Corea del Sur, Houssney compartió testimonios junto a varios exmusulmanes kurdos procedentes de Siria, Irak, Turquía y Líbano. Según relataron, tras convertirse al cristianismo experimentaron una nueva perspectiva espiritual que los llevó a compartir públicamente su fe.

Un trabajo que comenzó hace más de 50 años
La labor de Houssney entre los kurdos se remonta a la década de 1970. En 1973 participó en la traducción de la Biblia al idioma kurdo, una iniciativa que permitió a muchas personas acceder por primera vez a las Escrituras en su lengua materna.
Actualmente, el pueblo kurdo cuenta con una población estimada cercana a los 40 millones de personas distribuidas en distintos países de Oriente Medio y otras regiones del mundo.
Según el pastor, en los últimos años ha aumentado la apertura espiritual dentro de estas comunidades.
El impacto de las guerras en la búsqueda espiritual
Houssney sostiene que los períodos de crisis suelen generar profundas preguntas existenciales entre quienes viven situaciones de violencia y sufrimiento.
“Cada vez que hay una guerra, observamos que muchas personas comienzan a replantearse sus creencias y buscan respuestas espirituales”, afirmó.
A su juicio, algunos musulmanes se sienten decepcionados por las promesas de líderes y movimientos extremistas que asociaron la religión con la violencia, lo que los lleva a explorar otras alternativas espirituales.
La crisis siria y el acercamiento al cristianismo
El pastor también recordó el impacto que tuvo la guerra civil siria iniciada en 2011.
Según explicó, millones de refugiados buscaron protección en países vecinos, incluido el Líbano. Allí, organizaciones cristianas desarrollaron programas de ayuda humanitaria que incluyeron asistencia alimentaria, apoyo social y acompañamiento espiritual.
Houssney afirma que muchas de las personas que acudieron a esos centros comenzaron posteriormente un proceso de acercamiento al cristianismo.
Sueños y experiencias espirituales
Uno de los aspectos que más se repite en los testimonios recogidos por distintas organizaciones cristianas son las experiencias personales que muchos conversos describen como sueños, visiones o encuentros espirituales relacionados con Jesús.
Entre esos casos se encuentra el del pastor kurdo Nihad, quien asegura haber tenido una experiencia espiritual mientras permanecía encarcelado en Siria por motivos políticos.
Según su relato, durante un período de fuerte sufrimiento físico y emocional comenzó a orar a Jesús pidiendo ayuda. Posteriormente afirma haber experimentado una visión que marcó profundamente su vida y que contribuyó a su decisión de abrazar la fe cristiana.
Meses después recuperó su libertad y desde entonces comparte su testimonio en distintos países.

Un desafío para las iglesias cristianas
Frente al aumento de conversiones reportadas por diversas organizaciones, Houssney considera que uno de los principales desafíos será acompañar espiritualmente a quienes adoptan la fe cristiana.
El líder cristiano sostiene que las iglesias necesitan prepararse para brindar formación, discipulado y apoyo a los nuevos creyentes que surgen en contextos donde la conversión puede implicar riesgos personales, familiares o sociales.
Mientras continúan los conflictos en distintas zonas de Oriente Medio, organizaciones cristianas afirman que muchas personas siguen buscando respuestas espirituales en medio de la incertidumbre, encontrando en la fe cristiana una fuente de esperanza para enfrentar las difíciles circunstancias que atraviesan.