Cristianos en Política

Cristianos en politica

Dante Gebel en política ¿Fenómeno pasajero o nuevo “outsider”?

Eran los principios del 2000 cuando fui con algunos amigos a ver a Dante Gebel a River. Era una campaña evangelística, “el superclásico de la juventud”, así se llamaban sus eventos. Ya en aquella época, se armaba un fenómeno silenciado por los medios de comunicación. En sus eventos se reunían multitudes (y se reúnen) y los grandes “medios” aquella época solo le daban visibilidad en los espacios marginales.

Dante tenía un gran talento para comunicar (y lo tiene). El tipo les hablaba a los jóvenes en un lenguaje cercano, sin ruidos y tecnicismos religiosos. Siempre fue un habilidoso y carismático comunicador.

Hoy, para muchos, escuchar el nombre de Gebel es nuevo, ya que no tenían referencia alguna de quién era. Sin embargo, para la mayoría de quienes somos cristianos evangélicos en Argentina es un nombre conocido. Sus eventos, sus mensajes disruptivos e inspiradores llegaron a millones de personas, no solo en los eventos “cristianos” en Argentina sino en los posteriores proyectos por fuera del “mundo evangélico” en toda América, incluso en Estados Unidos que es donde vive.

Hoy su irrupción pretende mover el avispero político, con alguna maquinaria publicitaria por detrás y la influencia de algunos “contactos”. ¿Puede ser un fuera de serie que le haga la pulseada a Milei en el 2027?

El consultor político Durán Barba sostiene que los outsiders ya no son una excepción, sino que se pueden convertir en la regla, esto es, que los políticos tradicionales han perdido fuerza a manos de posibles candidatos que no forman parte del establishment político. Lo de Gebel ya no son solo rumores, sino que ya hubo reuniones con políticos, sindicalistas, consultores y empresarios para “evaluar” el terreno y un posible armado a nivel nacional. En los últimos meses, el mismo ya había dejado entrever esa posibilidad y, además, deslizó críticas a Milei en algunas de sus últimas apariciones en la TV.

El diputado Casielles confirmó lo que había dicho el sindicalista Brey. “Estamos organizando todo para que si Dante Gebel quiere participar pueda hacerlo”.

Sin embargo, la incursión de Gebel y de los evangélicos en la política no es un fenómeno nuevo que ocurre solo en Argentina. Brasil, Colombia, Estados Unidos son solo algunos de los países que han evidenciado un enorme número de cristianos que se han metido de lleno en la compleja arena política.

Muchos quizá recién conozcan a Gebel por sus mensajes motivadores, pero se darán cuenta de que en términos valóricos Gebel es tradicional y “conservador” y, en ese sentido, estaría alineado a la “derecha”.

Ante una eventual candidatura suya veamos: Está en contra del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la ideología de género. Sus mensajes siempre han girado en torno a preservar la familia y los buenos valores. Ha sido muy crítico con el manejo por parte de los gobiernos en el tema de la pandemia del covid.

Si bien él no ha querido ni quiere mostrarse como un fundamentalista religioso, lo cierto es que tiene sus convicciones. Y, como todo hombre de la política, siempre se termina llevando los valores personales a las propuestas políticas. Está claro que las políticas públicas o una política exterior requieren mucho más que solo una agenda netamente valórica.

Muchos libertarios, acérrimos defensores de Milei, ven la incursión de Gebel como una amenaza y han salido a “cruzarlo” en las redes, como hacen con quienes pretender llegar a La Rosada. “No vas a ser presidente” publicaron en contra de Gebel, el “Gordo Dan” y el batallón libertario que apoya al actual presidente. Algunos peronistas ven en Gebel una posible renovación, un neoperonismo conservador tal vez, nada está dicho todavía.

Por otro lado, los cristianos que apoyan a Milei, que son muchos, también han visto con cierto asombro las posibles consecuencias de la incursión del conferencista.
¿Podrá Gebel captar parte del voto evangélico que hoy acompaña a Milei?

Vale recordar que evangélico no vota necesariamente evangélico. No piense quien sigue a Gebel que esto es simétrico. Así como hoy no todo evangélico vota por Milei, no todo evangélico votaría por Gebel en el hipotético caso de una candidatura. El asunto no es lineal. En todo caso, Gebel tendrá que mostrar una plataforma muy distinta a la de Milei, diferenciarse, porque en términos valóricos tienen líneas parecidas. Esa diferenciación tendría que ser algo más que solo tener “otras formas”. También hay que decir que, si bien muchos evangélicos están en La Libertad Avanza, también hay un gran sector de evangélicos que no apoyan a Milei.

Por otro lado, el desembarco de Gebel, ¿será el puntapié para que más evangélicos se metan en política? Es un escenario probable. Los líderes tienden a marcar una tendencia y Gebel sigue siendo un referente evangélico.

Qué bueno si ocurre eso. El cristiano se ha dado cuenta, en términos generales, de que la vida civil y política de un país importa y mucho, y que NO es “del diablo” meterse en política. En todo caso, el problema son los “diablos” que están allí.

¿Será Argentina uno de los países con mayor cantidad de cristianos evangélicos en política luego de Brasil? ¿Cómo está canalizando la iglesia evangélica este fenómeno que ya está ocurriendo delante de nuestros ojos? Son solo preguntas.

Pero volvamos al plano político local: Hoy la oposición a Milei está muy disminuida en cuanto a referentes y liderazgos políticos. No hablemos de espacio o partidos, sino de personas. Axel Kicillof intenta liderar el espacio de Fuerza Patria, pero no tiene un liderazgo fuerte ni carismático como en su momento lo tuvo Cristina Kirchner, quien hoy parece más preocupada por los juicios en su contra y más cerca del retiro que del escenario electoral.
Grabois, Moreno, Schiaretti, solo por mencionar algunos nombres, no tienen hoy peso en cuanto a números para hacerle frente y amenazar el “trono” de Milei.

En todo caso, esa oposición a Milei si está en ciudadanos que, sin importar lo que ocurra, no comulgarán nunca con el economista libertario: Por su filosofía, por sus “formas”, por su trato con los demás, por su política económica o por lo que sea. Hay personas que nunca votarán por Milei. El asunto es que muchos de ellos no se sienten representados por ninguno de los políticos que hoy están en “escena”. Eso explica la búsqueda de emergentes o nuevos “outsiders”.

En consecuencia, muchos políticos están observando con Gebel esa falta de representación que necesita ser canalizada. Incluso algunos políticos están buscando ese liderazgo que pueda hacerle frente al líder de La Libertad Avanza. ¿Entonces quién tomará ese liderazgo de oposición, hoy enclenque en la Argentita? Kiccilof no parece dar la talla; al menos así lo indican los números.

Más allá de que pueda existir financiamiento respaldando a Dante Gebel, ningún impulso “mediático” se sostiene en el tiempo si no cuenta con un apoyo genuino de una parte significativa de la sociedad. La publicidad masiva y constante puede generar visibilidad y posicionamiento, pero por sí sola no garantiza adhesión.

Esta semana se dio a conocer una encuesta de la consultora CB Opinión Pública: En el primer lugar se ubicó con comodidad el presidente Javier Milei, con el 34,9% de intención de voto. En segundo puesto apareció el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con el 23,5%, una diferencia superior a los diez puntos. Muy por detrás quedaron el resto de los dirigentes incluidos en la medición. Mauricio Macri alcanzó el 6,7%, Guillermo Moreno el 5,1%, Juan Schiaretti el 4,8% y Myriam Bregman el 2,9%.

Dentro del listado de siete nombres, Gebel se ubicó en el último lugar, con apenas el 1,8% de intención de voto.

Todavía es muy reciente y prematuro para avizorar si realmente Gebel puede mover la aguja política. En el caso de que pueda llegar a crecer esa posibilidad. ¿Iría Gebel con el peronismo? ¿O iría con un espacio nuevo tal como lo hizo Milei? Todo es bastante reciente, al menos de cara al “público”.


Por lo pronto, Mario Pergollini, quien entiende muy bien de audiencias y “masas”, al igual que Gebel, ha dicho en uno de sus últimos programas que “él está preparando a uno para ser presidente”, en clara referencia a “Dante”.

¿Qué pienso al respecto? Que si hay vocación de servicio y un sincero deseo de servir al país, bienvenido sea. Espero que Gebel tenga la sabiduría de rodearse de gente capaz, íntegra y con una visión clara de cómo se tienen que hacer las cosas. Porque sucede que la política suele atraer a muchos hombres egoístas que son capaces de hacer cualquier cosa con tal de vivir de un cargo o una posición. Los oportunistas de siempre que solo buscan saciar su ego y llenar los bolsillos.

Pero, benditos los líderes que quieren traer cambios para bien a una nación y que quieren trabajar con integridad y capacidad. Solo me resta decir que el destino de las naciones no está supeditado a las estrategias o campañas electorales. No se trata de quién pone “más guita” o quién puede canalizar mejor a la “oposición”. No se trata de a quién va a apoyar el “círculo rojo” o los grandes grupos de medios. No se trata de los “outsiders” o de quien entiende mejor a las audiencias. Solemos olvidar que hay un Dios que gobierna por encima de todos nosotros.

Ah y para quienes ven este y otros movimientos de cristianos en política. no tengan miedo, los evangélicos no quieren llevar una “teocracia” al gobierno, en líneas generales. Pero es indudable que si un país vuelve a Dios y a los valores trascendentes puede tener un plus para lograr salir del estancamiento.

Vale recordar que los medios necesitan información constante y sensacionalista y también se nutren de la “grieta” que promueven muchos políticos. Hoy la oposición no le está redituando a los medios ningún antagonismo que mantenga a las audiencias atentas. Tal vez Gebel llene ese vacío.

¿Qué pasará? Al final, la historia intentamos escribirla nosotros, pero la lapicera final está arriba y Dios es quien permite si tal o cual. ¿Será presidente en 2027 nuevamente Milei, o Kiccilof, Gebel o algún otro outsider? Solo el de arriba lo sabe.

Omar Sarmiento