La persecución más letal contra los cristianos a nivel global continúa teniendo su epicentro en África subsahariana, donde la violencia ha alcanzado niveles históricos. Así lo revela la Lista Mundial de la Persecución (LMP) 2026, elaborada por la organización internacional Puertas Abiertas, que monitorea anualmente la situación de la libertad religiosa en el mundo.

La región se caracteriza por una profunda debilidad institucional y la expansión de grupos islamistas armados, un escenario que ha provocado el desplazamiento forzado de millones de personas y ha dejado a comunidades cristianas enteras bajo amenaza constante. De los 14 países del África subsahariana incluidos en la lista por su alto nivel de persecución, más de 721 millones de personas se ven afectadas, casi la mitad de ellas cristianas.
Los datos muestran un incremento alarmante de la violencia: mientras que hace una década los niveles representaban el 49 % del máximo posible, en 2026 alcanzan el 88 %. Sudán, Nigeria y Malí encabezan la región con la puntuación máxima en violencia, reflejando un contexto donde la ausencia del Estado en zonas rurales permite que milicias armadas actúen con total impunidad.
Nigeria, el país más mortífero para los cristianos
Nigeria continúa siendo el país más peligroso del mundo para los cristianos. Del total de 4.849 asesinatos por motivos religiosos registrados a nivel global durante el período analizado, 3.490 ocurrieron en territorio nigeriano.
Uno de los episodios más graves se registró en junio de 2025, cuando militantes fulani atacaron durante varias horas la comunidad cristiana de Yelwata, en el estado de Benue, causando la muerte de 258 personas, en su mayoría mujeres y niños. Testigos relataron que los agresores actuaron con consignas explícitas de exterminio contra los cristianos.
La violencia sistemática se repite en otros países de la región, como Burkina Faso, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana y Mozambique, donde los conflictos armados afectan especialmente a las minorías religiosas.

Siria vuelve a los primeros puestos de persecución
Fuera de África, uno de los datos más preocupantes del informe es el rápido deterioro de la situación en Siria, que regresa al “top 10” de la lista por primera vez desde 2017. El país pasó del puesto 18 al 6, con una puntuación récord de 90 sobre 100.
Según Puertas Abiertas, este salto se debe al colapso del régimen de Bashar al-Asad y al ascenso de grupos yihadistas que han incrementado los ataques contra comunidades cristianas. Durante el último año se registraron asesinatos, atentados contra iglesias, escuelas y cementerios, así como la imposición de restricciones legales basadas en la sharía que limitan gravemente la libertad religiosa.
Actualmente, se estima que en Siria permanecen unos 300.000 cristianos, una cifra significativamente menor a la existente antes de la irrupción del Estado Islámico en 2013. La reducción de la comunidad ha incrementado su vulnerabilidad, obligando a muchas familias a ocultar su fe y evitar la asistencia a cultos públicos.
Represión sin violencia visible
El informe advierte que la persecución no siempre adopta formas violentas. En numerosos países, la presión se manifiesta a través de leyes restrictivas, vigilancia estatal y censura, obligando a las iglesias a operar en la clandestinidad.
En Argelia, todas las iglesias protestantes permanecen cerradas, mientras que en China nuevas regulaciones prohíben aplicaciones bíblicas y exigen lealtad política a los líderes cristianos, lo que ha fragmentado a las congregaciones en pequeños grupos secretos. Situaciones similares se observan en Túnez, Mauritania y Vietnam.
América Latina: presión estatal y crimen organizado
En América Latina, la persecución está marcada por la combinación de regímenes autoritarios y la violencia del crimen organizado. Cuba encabeza la región como el país con mayor hostilidad hacia los cristianos, seguido por México, Nicaragua y Colombia, donde pastores y líderes cristianos enfrentan amenazas, vigilancia, desplazamientos y restricciones a la libertad religiosa.
En Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega mantiene una ofensiva sostenida contra las iglesias, que incluye expulsiones de líderes religiosos, cierre de medios cristianos y un control constante sobre las congregaciones.

Señales de esperanza
Pese al panorama general, el informe también registra avances en algunos países. En Bangladés se redujo la violencia contra los cristianos tras una mayor estabilidad política; en Malasia, la reapertura del caso del pastor Raymond Koh marcó un precedente judicial relevante; y en Sri Lanka se observó una mejora en la actitud gubernamental hacia las minorías cristianas.
La Lista Mundial de la Persecución 2026 se basa en un análisis exhaustivo de la presión y la violencia en distintos ámbitos de la vida cotidiana, y constituye uno de los principales indicadores internacionales sobre la situación de los cristianos perseguidos en el mundo.