Cristianos en Política

Los nueve evangélicos en el Congreso argentino

El análisis político vuelve a mirar hacia un fenómeno que crece en silencio desde hace décadas: la presencia evangélica en el Parlamento argentino.

Investigadores del Conicet señalan que la comunidad evangélica —presente en el país desde hace casi dos siglos— incrementó su visibilidad con el retorno de la democracia, cuando distintas iglesias comenzaron a ocupar espacios públicos defendiendo su lugar en una cultura históricamente centrada en el catolicismo. Sin embargo, especialistas como Melisa Sánchez y Marcos Carbonelli coinciden en que, a diferencia de Brasil, no existe una estrategia coordinada entre iglesias o federaciones para impulsar candidaturas, sino una combinación de trayectorias personales y oportunidades políticas surgidas con el avance de La Libertad Avanza (LLA) y el liderazgo de Javier Milei.

Un mapa diverso sin agenda común

Actualmente, nueve legisladores vinculados a la fe evangélica ocupan bancas en el Congreso:
Nadia Márquez y Vilma Bedia en el Senado; Maira Frías, Miguel Rodríguez, Mónica Becerra, Andrea Vera, Santiago Pauli, María Celeste Ponce y Lourdes Arrieta en Diputados.

Aunque la mayoría ingresó a la política de la mano de LLA, sus trayectorias personales, perfiles y motivaciones son muy distintos entre sí. Tampoco existe una agenda legislativa propia ni una coordinación formal entre los nueve representantes. Según un relevamiento de la Red Federal de Periodismo e Innovación, su prioridad actual es respaldar los proyectos del gobierno nacional, más que impulsar iniciativas de corte confesional.

Incluso desde el propio oficialismo reconocen que una articulación demasiado visible entre estos legisladores podría generar tensiones internas. “Si te reunís a orar o tenés demasiada cercanía con otros hermanos en la fe, Karina (Milei) te observa rápido”, confió un dirigente a ese medio.

Mientras tanto, el crecimiento del voto evangélico llevó a algunos simpatizantes a fantasear con el nombre de Dante Gebel como posible presidenciable. Pero el propio pastor ha insistido en varias oportunidades que no pretende unir púlpito y política; sus declaraciones de 2025, donde dijo “no descarto nada”, se interpretaron más como una respuesta espontánea que como un plan electoral.

Los perfiles: trayectorias, orígenes y vínculos con la fe

Andrea Vera (Buenos Aires)
Nació el 16 de julio de 1994. Es la hija de Ramón “El Nene” Vera, evangelista de origen peronista con presencia en el municipio de Moreno, quien fue electa diputada provincial por LLA el 7 de septiembre. En 2023, fue candidata a intendenta de Moreno por LLA, donde salió segunda. En diciembre de 2024 se licenció como médico.



María Celeste Ponce (Córdoba)
Hija de una familia de Huinca Renancó, en el extremo sur de Córdoba. Abogada y referente dentro del espacio liberal cordobés, se incorporó a LLA en 2023. En 2025 se bautizó en el río Jordán. No impulsa iniciativas religiosas, pero sí mantiene una postura cercana a referentes conservadores como Jair Bolsonaro.



Maira Frías (Chubut)
Vive en Comodoro Rivadavia, tiene 38 años y asume como diputada nacional por LLA. Con perfil extremadamente bajo y sin haber dado casi ninguna entrevista en campaña, es uno de los rostros “nuevos” de la política . Frías es oriunda de Chaco y se recibió de abogada en la Universidad Nacional del Nordeste, donde se especializó en Derecho Sucesorio. Hace más de una década se instaló en Comodoro Rivadavia junto a su marido. Tiene una hija y comparte con su familia la fe cristiana. Su acercamiento a la fe evangélica sucedió en 2006, cuando estaba en la universidad.



Vilma Bedia (Jujuy)
Senadora nacional desde 2023. Nació el 27 de noviembre de 1961 en San Salvador de Jujuy. Durante la pandemia, relató que sintió un fuerte impacto al ver el aislamiento generalizado, lo que la llevó a prestar atención a los discursos de Milei. Militó en ese espacio desde 2022 y en las elecciones del 2023 obtuvo la banca en el Senado con LLA. Aspira a ser gobernadora de su provincia.



Lourdes Arrieta (Mendoza)
Tiene 32 años, nació en San Juan pero vive desde pequeña en Mendoza. Licenciada en Comunicación Social y locutora, creció en un entorno evangélico. Tras un paso inicial por LLA, se distanció del oficialismo y conformó el bloque “Coherencia”. Es una de las figuras jóvenes más visibles en la Cámara baja.



Nadia Márquez (Neuquén)
Decidió ingresar a la política partidaria en 2018. En 2019 fue concejal de Neuquén con una lista interna del Movimiento Popular Neuquino. En 2023 fue electa diputada provincial por el mismo espacio, pero no asumió porque se incorporó a LLA y lanzó su candidatura nacional.
Pastora y abogada, pertenece a una familia con larga trayectoria en la dirigencia evangélica. Tras ser electa diputada nacional, dio el salto al Senado. Es una de las legisladoras con mayor experiencia en gestión y debate público dentro del sector. Y una de las figuras más querida por el mundo evangélico.



Mónica Becerra (San Luis)
Es contadora pública egresada de la Universidad Nacional de San Luis. Oriunda de Villa Mercedes, construyó su carrera política sobre el trabajo social. Con 51 años y madre de 2 hijos, su vocación se gestó en espacios comunitarios ligados a la iglesia, donde el actual gobernador Claudio Poggi conoció su labor y la invitó a sumarse al naciente partido Avanzar. Se incorporó a la fe evangélica en la adultez. En 2025, recibió y aceptó la propuesta de LLA para encabezar la lista de diputados nacionales.



Santiago Pauli (Tierra del Fuego)
Desde 2023 es diputado nacional. Su padre Héctor Pauli y su madre, Andrea Almirón, son pastores y líderes espirituales de la Iglesia “Hay vida en Jesús”, en Río Grande. Santiago se formó como docente universitario. En 2017, a los 30 años, se convirtió en uno de los fundadores del Partido Libertario en la provincia. Aunque es evangélico, evita mezclar religión y política, y atribuye su elección a un fenómeno estadístico: “hay muchos evangélicos en el país”.



Miguel Rodríguez (Tierra del Fuego)
Nació hace 39 años en el pueblo de Comandante Andresito, a 40 kilómetros de las Cataratas del Iguazú. Vivió en Misiones hasta hace 9 años. Pero en 2014 decidió darle un cambio a su vida y se radicó en Río Grande, Tierra del Fuego, provincia por la cual acaba de ser nombrado diputado nacional. Pasó por distintos trabajos antes de asentarse en Río Grande, donde se integró a la misma iglesia que Pauli. Con la llegada de LLA, fue designado en Migraciones y finalmente elegido diputado nacional.

Esta nota adapta y amplía la información difundida por la Red Federal de Periodismo e Innovación (RPI)