Una pareja de cristianos costarricenses decidió unir dos de sus grandes pasiones —la actividad física y el evangelismo— para dar origen a un proyecto que busca impactar vidas fuera de los espacios tradicionales de iglesia.
Alejandro Zúñiga y Pamela Guillén son los impulsores de “Corriendo con Jesús”, una propuesta que combina ejercicio, compañerismo y crecimiento espiritual a través de encuentros abiertos a personas de todas las edades y trasfondos.
Según explican sus fundadores, la iniciativa surgió después de varios meses de oración y reflexión, durante los cuales sintieron el deseo de desarrollar una herramienta diferente para compartir el mensaje de Jesucristo en la vida cotidiana.

Una comunidad para correr y crecer en la fe
Amantes del atletismo y participantes habituales en maratones y actividades deportivas, Alejandro y Pamela observaron que muchas personas buscaban espacios donde pudieran fortalecer tanto su salud física como su vida espiritual.
A partir de esa inquietud nació “Corriendo con Jesús”, una comunidad que invita a caminar, trotar o correr mientras se construyen relaciones, se comparten experiencias de fe y se fomenta el crecimiento personal.
Los organizadores destacan que el objetivo no es únicamente promover el ejercicio, sino también crear oportunidades para el acompañamiento, la reflexión y el discipulado cristiano en un ambiente accesible y cercano.
Un proyecto que despertó interés desde su lanzamiento
Aunque la iniciativa se encuentra en sus primeras etapas, la respuesta recibida ha superado las expectativas de sus creadores.
A través de las redes sociales, numerosas personas comenzaron a interesarse por el proyecto apenas fue presentado públicamente, algo que Alejandro y Pamela interpretan como una señal de que existe una necesidad real de espacios alternativos para vivir y compartir la fe.
La primera actividad oficial está programada para el 20 de junio, mientras que un segundo encuentro ya fue anunciado para el 12 de julio.
Durante estas jornadas, cada participante podrá realizar actividad física de acuerdo con su propio ritmo y condición, para luego compartir un momento de conversación, reflexión bíblica y compañerismo.
Abierto a todos
Uno de los principios centrales de “Corriendo con Jesús” es la inclusión.
Sus organizadores remarcan que cualquier persona puede participar, independientemente de su denominación cristiana o incluso de si actualmente forma parte de una iglesia.
La visión del proyecto es ofrecer un ambiente acogedor donde todos se sientan bienvenidos y puedan acercarse libremente a la comunidad.
Asimismo, aclaran que la iniciativa no pertenece a ninguna congregación específica, aunque está fundamentada en la fe cristiana y en la convicción de que Jesucristo debe ocupar el centro de todas sus actividades.
Más que ejercicio físico
Para Alejandro y Pamela, el propósito va mucho más allá del deporte.
Su anhelo es que “Corriendo con Jesús” se transforme en una red de apoyo y amistad donde las personas encuentren motivación, esperanza y propósito.
La pareja considera que la fe puede compartirse también en espacios cotidianos y al aire libre, demostrando que el evangelio puede estar presente en cada ámbito de la vida, incluso mientras se corre por un parque o una calle de la ciudad.
Con sus primeros encuentros ya programados y una creciente expectativa en redes sociales, la iniciativa busca consolidarse como una propuesta innovadora para quienes desean fortalecer tanto el cuerpo como el espíritu.