Cristianos en Política

Reacciones de líderes evangélicos a la captura de Maduro

La reciente captura de Nicolás Maduro durante una operación militar de Estados Unidos en Caracas generó una inmediata reacción entre líderes evangélicos de Estados Unidos y de distintos países, cuyas declaraciones oscilaron entre el respaldo explícito a la intervención y llamados a la oración por el pueblo venezolano.

Uno de los primeros pronunciamientos fue el del pastor Franklin Graham, presidente de la Billy Graham Evangelistic Association, quien expresó públicamente que la salida de Maduro representa un alivio para gran parte de la población venezolana. A través de la red social X, Graham calificó al exmandatario como un “dictador” y destacó la actuación del presidente Donald Trump, a quien describió como un líder que “actúa y no solo habla”. Asimismo, llamó a orar para que el gobierno estadounidense reciba sabiduría en los pasos que vendrán.

En la misma línea, Mike Huckabee, embajador de Estados Unidos en Israel y figura histórica del liderazgo evangélico, afirmó que la captura de Maduro supone un golpe significativo no solo para el régimen venezolano, sino también para redes internacionales vinculadas al extremismo. Huckabee sostuvo que la influencia de organizaciones como Hezbolá en Venezuela convierte este hecho en una noticia de impacto global.

Desde otra perspectiva, el pastor Michael Youssef, reconocido por su énfasis en la persecución cristiana y la denuncia de regímenes autoritarios, consideró que la operación elevó la esperanza de millones de personas que viven bajo sistemas opresivos en distintas partes del mundo.

Otros líderes evangélicos también se pronunciaron en redes sociales. El pastor John Amanchukwu, activista conservador radicado en Carolina del Norte, sostuvo que la captura de Maduro evitó mayores pérdidas humanas. En Texas, Jack Graham, pastor principal de la Iglesia Bautista Prestonwood, señaló que miembros de su congregación con raíces venezolanas celebraron el fin de lo que describió como una dictadura cruel, al verla como una puerta abierta hacia la libertad para sus familias.

Las reacciones no se limitaron a Estados Unidos. En América Latina, el pastor Greg Locke afirmó que la nueva situación en Venezuela podría abrir el camino a un avivamiento espiritual sin precedentes en la región. Desde Argentina, Osvaldo Carnival expresó su acompañamiento espiritual al pueblo venezolano, destacando la fe en un Dios que restaura y trae paz aun en contextos de crisis. En un mensaje similar, el pastor Ale Gómez manifestó su apoyo a los venezolanos que claman por su patria y reafirmó su convicción de que Dios ama a Venezuela.

Por su parte, el Consejo Evangélico de Venezuela emitió un comunicado en el que expresó preocupación por el escenario actual y llamó a transitar este tiempo con fe, responsabilidad y compromiso con la paz social. El mensaje alentó a fortalecer la oración, el cuidado de las familias y la comunión fraterna, exhortando a no dejarse dominar por el temor ni la ansiedad. Diversas asociaciones evangélicas de la región manifestaron su respaldo a esta postura.

En el plano político, Estados Unidos avanza en la reapertura de su embajada en Caracas, mientras Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron ante un tribunal federal en Nueva York, donde se declararon inocentes de los cargos de narcoterrorismo. Ambos deberán presentarse nuevamente ante la justicia el próximo 17 de marzo.

En Venezuela, Delcy Rodríguez asumió la presidencia ante la Asamblea Nacional, con Jorge Rodríguez ratificado al frente del poder legislativo. En paralelo, el presidente Donald Trump renovó sus presiones sobre el nuevo liderazgo venezolano, advirtiendo sobre posibles consecuencias si no se cumplen las exigencias de su gobierno. A nivel internacional, Suiza anunció el congelamiento inmediato de bienes vinculados a Maduro en su territorio.