Cristianos en Política

Reino Unido: Primer Arzobispo mujer y abiertamente lesbiana

El pasado 30 de junio, la Iglesia de Gales anunció la elección de Cherry Vann como su nueva arzobispa, marcando un hecho sin precedentes: por primera vez en la historia de la Comunión Anglicana, una mujer abiertamente lesbiana y en pareja asume el máximo liderazgo eclesial en una provincia del Reino Unido.

Vann, originaria de Leicestershire, Inglaterra, es obispa de Monmouth desde 2020, y ha sido elegida para suceder al obispo Andrew John como cabeza de la Iglesia en Gales. Con ello, la iglesia anglicana profundiza su giro hacia una agenda progresista que se aleja cada vez más de los principios bíblicos que en otro tiempo la sustentaron.

Con una trayectoria ministerial que comenzó en 1989, Cherry Vann fue una de las primeras mujeres ordenadas sacerdotes en la Iglesia de Inglaterra en 1994. Sin embargo, su elección como primada ha llamado poderosamente la atención no solo por su condición de mujer, sino por el hecho de haber reconocido públicamente una relación de 30 años con otra mujer, Wendy Diamond. A diferencia de la Iglesia de Inglaterra, que impone el celibato a sus clérigos homosexuales, la Iglesia de Gales ha permitido estas relaciones bajo figuras civiles, legalizando de facto situaciones que contradicen el modelo de vida y liderazgo que propone el Evangelio.

La elección de Vann se da en un contexto delicado para la Iglesia de Gales, sacudida recientemente por una serie de escándalos que involucraron mala gestión, abuso de poder y falta de transparencia en la Catedral de Bangor, lo que precipitó la salida del anterior arzobispo Andrew John.

Aun cuando Vann ha prometido trabajar por la sanación y la reconciliación dentro de la iglesia, muchos fieles observan con profunda preocupación el rumbo doctrinal e institucional que está tomando la Comunión Anglicana. Se percibe un claro alejamiento de la autoridad de las Escrituras y del orden moral cristiano que ha guiado a la Iglesia durante siglos.

Desde los sectores defensores de la familia y de la fe cristiana histórica, este nombramiento no solo representa una ruptura teológica, sino también un fuerte símbolo del colapso de las referencias morales tradicionales en algunas ramas del cristianismo occidental. La confusión doctrinal y moral se convierte así en una amenaza real para la integridad del Evangelio que estamos llamados a custodiar.

La ceremonia de instalación de Cherry Vann se celebrará en la Catedral de Newport antes de fin de año.