Según lo expresado por su presidente, Franklin Graham, Samaritan’s Purse ha tomado la decisión de desestimar el importante apoyo financiero propuesto por el Departamento de Estado norteamericano.
“Si bien apreciamos profundamente la confianza que el Departamento de Estado ha depositado en Samaritan’s Purse, después de orar y debatir, hemos decidido no ser beneficiarios de estos fondos”, escribió Graham en un comunicado enviado por correo electrónico a distintos medios informativos del país. “A lo largo de mi trayectoria al frente de Samaritan’s Purse, siempre hemos confiado en Dios, no en el gobierno, para obtener financiación. Damos gracias a Dios por los increíbles donantes que Él ha guiado para que contribuyan al sostenimiento de este ministerio”, añadió el líder evangélico.
El gobierno de Trump, a través del Departamento de Estado, intentaba otorgar 300 millones de dólares a Samaritan’s Purse como parte de un paquete global de 2.000 millones anunciado el 6 de agosto. El objetivo era aliar a la administración con grupos religiosos para asistir a 7 millones de personas bajo la Estrategia Global de Salud “Estados Unidos Primero”. El gobierno resaltó a Samaritan’s Purse por su histórica capacidad para brindar ayuda de emergencia en entornos críticos donde pocos logran operar, aunque la organización finalmente declinó los fondos.
Aunque Samaritan’s Purse declinó participar en el reciente programa de subvenciones macro del Departamento de Estado, su presidente, Franklin Graham, aseguró que la relación con el gobierno sigue siendo excelente. Graham elogió las gestiones de la administración Trump, dejando la puerta abierta a futuras colaboraciones federales, las cuales en 2024 representaron 75 millones de los 1.800 millones de dólares de ingresos de la ONG.
Mientras Samaritan’s Purse continúa su labor humanitaria de forma independiente en países como la República Democrática del Congo, Venezuela y Nepal, el programa gubernamental seguirá adelante con otros actores clave. World Vision asumirá el liderazgo del proyecto tras aceptar 238 millones de dólares, coordinando un consorcio global junto a la Red Accord para asistir a más de 30 países. Por su parte, Compassion International ha evitado pronunciarse públicamente, derivando las preguntas a World Vision.
El Departamento de Estado restó importancia a la retirada de Samaritan’s Purse y reafirmó su objetivo de crear una red de respuesta rápida ante emergencias globales, aunque se negó a comentar cómo redistribuirá los fondos rechazados. El programa también ha llamado la atención en el ámbito académico; Mark Hetfield, experto de la Universidad de Georgetown, destacó que la administración asignó estos fondos de manera directa, eludiendo el proceso tradicional de licitación pública.
Redacción CEP

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