Una jornada de fuertes manifestaciones y posiciones contrapuestas marcó la actividad política en Ciudad Juárez, México, luego de que grupos evangélicos y colectivos LGBT+ se movilizaran en torno a la discusión de iniciativas relacionadas con el matrimonio civil entre personas del mismo sexo y la adopción homoparental.
La convocatoria se produjo tras el anuncio de que el Congreso del Estado abordaría el tema en una sesión legislativa, generando la presencia de ambos sectores en las inmediaciones del complejo gubernamental conocido como Pueblito Mexicano.

Desde las primeras horas de la mañana, representantes de iglesias evangélicas, pastores y ciudadanos se congregaron para expresar su desacuerdo con las propuestas impulsadas en el ámbito legislativo. Horas más tarde, organizaciones y activistas LGBT+ también se movilizaron para respaldar las reformas y reclamar su aprobación.
Aunque gran parte de las concentraciones se desarrollaron de manera pacífica, la tensión fue creciendo a lo largo de la jornada. En algunos sectores se registraron incidentes que incluyeron daños a instalaciones públicas y enfrentamientos verbales, situación que llevó a la suspensión de actividades legislativas previstas para ese día.
Como consecuencia, el Congreso estatal deberá retomar el tratamiento de los proyectos en una fecha posterior, en medio de un escenario marcado por una fuerte presión social y un debate que continúa generando opiniones divididas dentro de la sociedad mexicana.
Desde los colectivos LGBT+ señalaron que las reformas buscan garantizar el acceso pleno a derechos civiles relacionados con el matrimonio y la adopción, considerando que se trata de una cuestión vinculada a la igualdad ante la ley.
Por su parte, líderes evangélicos manifestaron su preocupación por las iniciativas y defendieron la importancia de preservar el modelo de familia basado en la unión entre un hombre y una mujer. Asimismo, solicitaron que cualquier modificación legislativa sea acompañada por instancias de consulta y diálogo con distintos sectores de la sociedad.
Representantes cristianos insistieron en que su postura no constituye un rechazo hacia las personas con orientación sexual diversa, sino la defensa de principios que consideran fundamentales para la estructura familiar y el desarrollo social.
Además, varios referentes religiosos señalaron que existen otras problemáticas que requieren atención urgente por parte de las autoridades, entre ellas la inseguridad, la violencia y el consumo de drogas que afectan a distintas comunidades de la región.
La situación refleja el intenso debate cultural y político que atraviesa actualmente diversos estados de México, donde temas relacionados con la familia, los derechos civiles y la libertad de conciencia continúan ocupando un lugar central en la agenda pública.