Cristianos en Política

Más de un millón de evangélicos participaron en la Marcha para Jesús en São Paulo

Las calles del centro de São Paulo volvieron a convertirse en un escenario de fe multitudinaria durante una nueva edición de la tradicional Marcha para Jesús, uno de los encuentros cristianos más importantes de América Latina.

La movilización, realizada durante el feriado de Corpus Christi, reunió a una enorme cantidad de participantes. Mientras los organizadores estimaron una concurrencia de entre 2 y 3 millones de personas, fuentes independientes situaron la asistencia en torno al millón de participantes.

Miles de creyentes recorrieron las principales avenidas de la ciudad en una jornada marcada por la música góspel, las oraciones colectivas y las expresiones públicas de adoración. A lo largo del recorrido, carrozas equipadas con escenarios móviles acompañaron la marcha con presentaciones musicales y mensajes de fe.

Muchos asistentes vistieron camisetas azules con la palabra “Jesús” en letras doradas, mientras elevaban sus manos durante los momentos de alabanza que se desarrollaron a lo largo de la celebración.

Una convocatoria que sigue creciendo

Desde su creación en 1993, la Marcha para Jesús ha experimentado un crecimiento constante tanto en cantidad de participantes como en influencia pública.

Con el paso de los años, el evento se consolidó como una de las mayores expresiones de la fe evangélica en Brasil, reuniendo a iglesias de distintas denominaciones y a creyentes provenientes de diversas regiones del país.

La magnitud de la convocatoria refleja también el peso demográfico que ha alcanzado la comunidad evangélica brasileña. Según datos oficiales, los evangélicos representan actualmente el 27 % de la población de Brasil, convirtiéndose en uno de los sectores con mayor capacidad de influencia en la vida social y política del país.

La cercanía de las elecciones marcó el contexto

Aunque el objetivo principal de la jornada fue la celebración de la fe cristiana, la proximidad de las elecciones presidenciales previstas para octubre otorgó al evento una importante dimensión política.

Durante los últimos años, el voto evangélico ha adquirido una relevancia estratégica dentro del escenario electoral brasileño. En las elecciones de 2022, aproximadamente el 70 % de los evangélicos respaldó la candidatura de Jair Bolsonaro, un apoyo que sectores vinculados al exmandatario buscan conservar de cara a los próximos comicios.

En este contexto, la marcha también se transformó en un espacio de visibilidad para diversas figuras políticas identificadas con la derecha brasileña.

Participación de referentes políticos

Uno de los momentos más destacados ocurrió con la presencia del senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, quien participó desde la carroza principal junto al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y al alcalde de la ciudad, Ricardo Nunes.

Durante su intervención, Bolsonaro afirmó que Brasil atraviesa una “gran guerra espiritual” y sostuvo que en las elecciones de octubre “el mal será expulsado del gobierno”.

Sus declaraciones incluyeron críticas dirigidas al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, profundizando el discurso que ha caracterizado buena parte de la estrategia política del bolsonarismo en los últimos años.

La respuesta del gobierno

A diferencia de otros dirigentes políticos, Lula no asistió al evento.

Sin embargo, según trascendió, el mandatario mantuvo una comunicación telefónica con el apóstol Estevam Hernandes, principal referente de la marcha, para reiterar su postura de que religión y política no deben mezclarse.

En representación del gobierno federal participó el abogado general de la Unión, Jorge Messias.

La edición 2026 de la Marcha para Jesús volvió a demostrar la enorme capacidad de convocatoria del movimiento evangélico brasileño y su creciente relevancia dentro de los debates públicos de una nación que se prepara para una nueva elección presidencial.