Organizaciones dedicadas al monitoreo de la libertad religiosa denunciaron que cientos de cristianos tribales en el estado de Chhattisgarh, en el centro de India, están enfrentando severas restricciones que afectan su acceso al agua potable, al empleo y a fuentes básicas de alimentación, en lo que describen como una nueva manifestación de persecución religiosa.
Según un informe difundido por International Christian Concern (ICC), más de 180 familias cristianas pertenecientes a comunidades tribales han sufrido durante varias semanas medidas de exclusión social destinadas, presuntamente, a presionarlas para que abandonen el cristianismo y regresen al hinduismo.
Restricciones que afectan la vida cotidiana
Las familias afectadas pertenecen al pueblo Adivasi, una denominación utilizada para referirse a diversos grupos indígenas de India. Los cristianos afectados se encuentran distribuidos en 32 aldeas del distrito de Kanker, en el estado de Chhattisgarh.
De acuerdo con la denuncia, se les ha impedido utilizar ríos comunitarios y otras fuentes de agua compartidas. Además, se les habría negado el acceso a programas laborales vinculados al gobierno y se les prohibió recolectar y comercializar productos forestales no madereros, una actividad fundamental para la subsistencia de muchas comunidades tribales.
Representantes cristianos sostienen que estas medidas forman parte de una estrategia para obligar a los creyentes a participar en programas conocidos como “Ghar Wapsi” o “regreso al hogar”, iniciativas que promueven la reconversión de personas al hinduismo.

Un contexto de creciente presión
Según organizaciones de derechos humanos y libertad religiosa, esta situación no constituye un hecho aislado.
En distintas regiones de Chhattisgarh se han registrado durante los últimos años conflictos relacionados con la presencia de comunidades cristianas, incluyendo restricciones a entierros cristianos, limitaciones al ingreso de pastores y presiones sociales contra quienes adoptan la fe cristiana.
Las organizaciones denunciantes advierten que este tipo de boicots suele generar un clima de tensión que en ocasiones termina derivando en episodios de violencia física contra las minorías religiosas.
Diversas entidades civiles, entre ellas la Alianza Cristiana y Jila Masih Astha Samaj, presentaron denuncias formales sobre la situación, aunque las comunidades afectadas continúan enfrentando dificultades para acceder a recursos básicos.
Asesinato de líderes cristianos en Manipur
La denuncia sobre Chhattisgarh se produce pocas semanas después de otro grave episodio ocurrido en India.
El 13 de mayo fueron asesinados tres líderes cristianos pertenecientes al pueblo indígena Kuki-Thadou en el estado de Manipur, en el noreste del país.
Las víctimas fueron el pastor Paogoulen Sitlhou y los predicadores Vumthang Sitlhou y Kaigoulun Lhouvum, quienes regresaban de una asamblea de la Convención Bautista Unida cuando hombres armados abrieron fuego contra un grupo de participantes en una zona montañosa del distrito de Churachandpur.
Según la organización Christian Solidarity Worldwide (CSW), al menos otras cinco personas sufrieron heridas de bala de gravedad y debieron ser trasladadas a un centro médico especializado.
La reunión religiosa estaba enfocada en iniciativas de reconciliación y construcción de paz entre comunidades tribales de la región.
Preocupación internacional
Tras los asesinatos, se registraron nuevos episodios de violencia entre distintos grupos étnicos de la zona, aumentando la preocupación por la seguridad de las comunidades cristianas y de quienes trabajan en procesos de reconciliación.
Mervyn Thomas, fundador y presidente de CSW, calificó los ataques como una grave agresión contra la libertad religiosa y contra los esfuerzos de paz impulsados por líderes cristianos locales.
Mientras tanto, la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) recomendó nuevamente que India sea incluida en la categoría de “País de Especial Preocupación” debido a las denuncias de violaciones graves a la libertad religiosa.
Preocupación por el deterioro de la libertad religiosa
En su informe anual de 2026, la USCIRF afirmó que la situación de la libertad religiosa en India continuó deteriorándose durante 2025.
El organismo señaló un aumento de arrestos contra miembros de minorías religiosas, mayores restricciones legales relacionadas con las conversiones religiosas, expulsiones forzadas y ataques contra comunidades cristianas, musulmanas y otros grupos minoritarios.
Asimismo, destacó la existencia de diversas normativas que, según organizaciones defensoras de derechos humanos, afectan de manera desproporcionada a comunidades religiosas minoritarias.
La situación continúa generando preocupación entre organismos internacionales, entidades de derechos humanos y organizaciones cristianas que monitorean la libertad religiosa en distintas partes del mundo.