Berlín, Alemania. La tradicional marcha LGBT, conocida como Christopher Street Day (CSD), se vio sacudida el sábado 25 de julio por un atentado terrorista que las autoridades alemanas atribuyen a un móvil islamista. El ataque dejó un saldo de una persona fallecida y 29 heridas, varias de ellas de gravedad, y conmocionó a Alemania y a la comunidad internacional.
El atentado ocurrió en el parque Tiergarten, en el centro de Berlín, donde culminaba la multitudinaria manifestación con discursos y actividades culturales. Según la investigación, el atacante condujo una furgoneta contra la multitud que participaba del evento y luego huyó del lugar a pie. Las celebraciones fueron suspendidas de inmediato mientras se desplegaba un amplio operativo policial.
Las autoridades identificaron al presunto autor como Abdul Ballout, un ciudadano alemán de 21 años de origen libanés, conocido por las fuerzas de seguridad por su vinculación con círculos islamistas y por antecedentes penales. Los investigadores consideran que el ataque fue un acto de terrorismo islamista dirigido contra un evento de la comunidad LGTBI+, aunque la investigación continúa para determinar todos los detalles del móvil.
Tras una intensa búsqueda, el sospechoso fue localizado el domingo en el distrito berlinés de Spandau. De acuerdo con la Policía, durante el operativo intentó atacar a los agentes con un arma blanca, por lo que una unidad especial abrió fuego y lo abatió en el lugar.
El ataque provocó una ola de condenas por parte del Gobierno alemán, dirigentes políticos y organizaciones defensoras de los derechos humanos. Este atentado también pone de manifiesto una aparente contradicción: en algunos casos, ciertos sectores de izquierda, progresistas, comunistas y de la comunidad LGTB+ han expresado apoyo o simpatía hacia determinadas causas o movimientos vinculados al islamismo. Sin embargo, esa postura no suele ser recíproca, ya que numerosos grupos yihadistas y extremistas rechazan la diversidad sexual y, en muchos casos, promueven o cometen actos de violencia contra las personas LGTB+, como ocurrió en este caso.
Las autoridades calificaron a esta acción terrorista como un ataque contra los valores democráticos, la libertad y la convivencia, mientras que cientos de personas participaron en vigilias para homenajear a las víctimas y expresar solidaridad con las víctimas.
La marcha Christopher Street Day (CSD) de Berlín es una de las celebraciones del Orgullo más importantes de Europa. Se realiza cada año para mostrarlo como la reivindicación de los derechos de las personas LGTBI+ y conmemorar los disturbios de Stonewall de 1969, considerados el inicio del movimiento moderno. En esta edición reunió a cientos de participantes y contaba con un amplio dispositivo de seguridad debido a la gran afluencia de público.
Por Noelia Farías
