El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha creado una Oficina de Asuntos Religiosos que dependerá directamente del secretario de Guerra, Pete Hegseth, con el objetivo de reforzar el apoyo religioso y espiritual dentro de las Fuerzas Armadas. Hegseth anunció la creación de la nueva oficina el 30 de septiembre durante su discurso anual sobre el estado de las Fuerzas Armadas en la Base del Cuerpo de Marines de Quantico, en Virginia. Según el Departamento de Guerra, su misión será fortalecer la preparación moral, ética y espiritual de los militares y garantizar el libre ejercicio de la religión, tanto para los miembros de las Fuerzas Armadas como para sus familias y el personal civil del departamento.
Más apoyo para los capellanes y las familias militares
La oficina contará con un director que tendrá rango de subsecretario de Guerra para asuntos religiosos y que supervisará las cuestiones relacionadas con la religión en todo el departamento.
Entre sus funciones estará apoyar al cuerpo de capellanes, proteger los recursos destinados a la asistencia religiosa y reforzar las infraestructuras necesarias para prestar estos servicios. También desarrollará programas juveniles en capillas, iniciativas basadas en la fe, apoyo a familias militares que educan a sus hijos en casa y programas de prevención del suicidio.
La nueva estructura también tendrá competencias sobre investigación, tecnología y preparación espiritual de las Fuerzas Armadas.
Durante su discurso, Hegseth afirmó que menos del 5% de los militares estadounidenses se identifica como no religioso y sostuvo que alrededor del 95% reconoce creer en Dios. «Nuestro departamento tiene un deber sagrado», afirmó, antes de señalar que durante demasiado tiempo la dimensión religiosa había quedado relegada dentro de las Fuerzas Armadas.
La creación de esta oficina se suma a las reformas impulsadas por Hegseth desde diciembre de 2025 para modificar el funcionamiento del Cuerpo de Capellanes y reforzar lo que el secretario ha definido como la «columna vertebral espiritual» de las Fuerzas Armadas.
La nueva Oficina de Asuntos Religiosos se integrará así en la estructura del Departamento de Guerra y tendrá entre sus primeras responsabilidades reforzar los recursos y servicios destinados al ejercicio de la religión dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Periodista y reportera, especializada en política estadounidense, batalla cultural y fe cristiana en la vida pública.
