El gobernador Bill Lee, del estado de Tennessee, al sur de Estados Unidos, firmó recientemente la Resolución 182 que busca honrar el “diseño perfecto de Dios” para la familia. La iniciativa establece junio como el “Mes de la Familia”, en contraposición a la celebración del “Mes del Orgullo LGBTQ”, con el objetivo de reivindicar la centralidad de la familia tradicional y expresar distancia respecto de agendas promovidas por diversos organismos internacionales, tales como la OMS y la ONU, cuyas disposiciones están estrechamente vinculadas a la esterilización y el aborto. Según los impulsores de la medida, los valores que históricamente han guiado a Tennessee no se alinean con ciertas corrientes culturales contemporáneas relacionadas a cuestiones de género, sexualidad y redefinición de la familia.La medida obtuvo un amplio respaldo tanto en el Senado estatal como en la Cámara de Representantes de Tennessee. Uno de los principales impulsores de la resolución en la Cámara, Bud Hulsey, sostuvo que la familia nuclear está conformada por “un esposo, una esposa y cualquier hijo biológico, adoptado o acogido”, revalorizando a la familia tradicional como uno de los pilares fundamentales para la prosperidad, estabilidad y crecimiento de la nación.

La Declaración 182 también expresa preocupación por las consecuencias sociales asociadas a la ausencia paterna en los hogares estadounidenses. Entre los datos citados se mencionan que el 60% de los suicidios juveniles, el 71% del abandono escolar y el 85% de los jóvenes encarcelados provienen de hogares sin padre. Estas cifras reflejan la necesidad de fortalecer el rol de la familia y recuperar la participación activa de los padres en la educación, crianza y formación integral de los hijos.
Además, en el contexto de un mes que en los últimos años ha quedado estrechamente asociado a celebraciones vinculadas a la ideología de género y a las reivindicaciones del movimiento LGBTQ, la resolución adopta un tono particularmente enfático: “La familia nuclear está bajo ataque en nuestro querido estado y nación, y es nuestra responsabilidad proteger y apoyar los valores que ayudan a Tennessee a prosperar”.

Las críticas a la resolución no tardaron en llegar. Organizaciones como GLAAD —dedicada a la defensa de los derechos civiles de la comunidad LGBTQ— calificaron la medida como “excluyente y perturbadora”. Sus representantes sostienen que la familia no debería definirse a partir de una estructura específica, sino sobre bases más amplias y subjetivas, como el afecto o los vínculos emocionales. Sin embargo, la resolución fue respaldada por el Capitolio y por distintos referentes conservadores y organizaciones cristianas. Entre ellos se encuentra Mat Staver, fundador y presidente de Liberty Counsel, quien expresó: “Felicitamos a los legisladores de Tennessee por reconocer a la familia nuclear como el pilar fundamental de la sociedad. La unidad familiar tradicional es esencial para que una sociedad sana funcione y prospere”.
Por Abigail Pajello