Alrededor de 37 personas que profesan la fe cristiana fueron asesinadas por grupos pertenecientes al Estado islámico en Mozambique y la República del Congo. Además, saquearon y quemaron iglesias y más de 50 viviendas.

Mediante diferentes comunicados divulgados en canales de propaganda yihadista grupos vinculados al islam se adjudicaron diversos hechos que incluyen decapitaciones, quema de iglesias, de casas y robo de pertenencias reflejando la escalada de violencia sostenida que desde hace meses sufren las comunidades cristianas.
En uno de los mensajes difundidos, los militantes afirmaron: “Por la gracia de Alá Todopoderoso, los soldados del Califato atacaron la ciudad de Byamb, causando la muerte de 23 cristianos, la quema de 50 casas y el saqueo de algunas de sus propiedades”

Las matanzas y la persecuciones han cesado estas ultimas semanas en Nigeria , pero se trasladaron para el sur del continente llegando hasta Mozambique. La creciente amenaza del extremismo islamista en Mozambique ha hecho que las mujeres y niñas cristianas sean extremadamente vulnerables al secuestro, la violencia sexual, el matrimonio forzado y la esclavitud doméstica. Ha habido informes de secuestros en los que se llevaron a niñas cristianas como «trofeos de guerra».
Noelia Farías