El sistema educativo peruano comenzará a implementar nuevos lineamientos para la enseñanza de la educación sexual en escuelas públicas y privadas de todo el país, tras una modificación aprobada por el Ministerio de Educación en cumplimiento de la Ley N.º 32535.
La medida introduce cambios en el Currículo Nacional de Educación Básica y reemplaza el enfoque que se venía aplicando en años anteriores por una propuesta que, según sus impulsores, busca fortalecer una enseñanza basada en criterios científicos, biológicos y éticos.

Entre los principales objetivos del nuevo modelo se encuentran la promoción de una comprensión científica de la sexualidad humana, el fortalecimiento de valores relacionados con la responsabilidad personal, la prevención de conductas de riesgo y la protección integral de niños y adolescentes.
Los nuevos contenidos también mantienen aspectos vinculados al cuidado del cuerpo, el desarrollo humano, la prevención de enfermedades de transmisión sexual y la protección frente a situaciones de abuso.
La reforma fue impulsada por la congresista Milagros Jáuregui de Aguayo, quien sostuvo que la nueva normativa busca ofrecer una educación sexual centrada en fundamentos científicos y biológicos, al tiempo que reconoce el papel de las familias en la formación de los estudiantes.
Desde los sectores que apoyan la iniciativa, se considera que la medida fortalece una enseñanza más orientada a la responsabilidad, la formación en valores y el acompañamiento familiar. Sus defensores también destacan la importancia de brindar herramientas para prevenir embarazos adolescentes, enfermedades de transmisión sexual y situaciones de violencia contra menores.
La decisión ha generado debate en distintos ámbitos educativos, sociales y políticos, en un contexto donde las discusiones sobre educación sexual continúan ocupando un lugar relevante en varios países de América Latina.
Con esta modificación curricular, Perú se suma a una tendencia regional en la que distintos gobiernos revisan los contenidos educativos vinculados a la sexualidad, la familia y la formación de niños y adolescentes.
El cambio comenzará a aplicarse progresivamente en los establecimientos educativos del país y forma parte de una serie de reformas impulsadas en el ámbito educativo durante los últimos años